Al son que me toquen bailo: La Salsa, del barrio al escenario

Celia Cruz

Celia Cruz, Reina de la Salsa

Por: Patricia Díaz Terés

“Toda actividad humana transcurre dentro de la sociedad, sin que pueda nadie sustraerse a su influjo”.

Georg Simmel

El ser humano, desde sus orígenes, ha buscado en la música un medio de expresión para sus sentimientos e ideas; de esta manera, la conjunción de diversos sonidos ha dado a la humanidad una casi infinita variedad de ritmos y estilos musicales.

Desde la música clásica hasta la música minimalista, y desde el son hasta el rock, los distintos géneros musicales encuentran acomodo en los gustos de cada persona, dependiendo a la vez de las preferencias individuales y en algunos casos también de las condiciones sociales y culturales del sujeto.

De esta forma la música nos permite adentrarnos en un mundo en el cual somos capaces de manifestar emociones y pensamientos por igual, tal vez no con nuestras propias palabras, pero sí a través de composiciones con las cuales nos identificamos.

Así, entre la inmensa variedad musical que existe a lo largo y ancho del planeta, la región del Caribe ha tenido un importante papel al momento de desarrollar nuevas propuestas, en buena parte, debido a la combinación de culturas que ha tenido lugar en esta región del mundo.

Un ejemplo lo ubicamos en la isla de Cuba, en donde los españoles aportaron a la música autóctona –de la que prácticamente sólo sobrevivieron los Areítas– tanto su estructura melódica como el empleo de de instrumentos de cuerda pulsada; sin embargo, en este proceso no se pudieron dejar de lado las condiciones sociales de los colonizadores, de manera que no fue igual la música propia de la clase dominante que aquella generada por los dominados, que eran esclavos traídos por el conquistador Diego Velázquez, entre los cuales se encontraban africanos Yoruba (lucumís), Bontú (congos) y Carabalí.

De este modo, desde África los trabajadores de las nuevas plantaciones trajeron sus tambores y cantos, aportando a la música cubana parte de su ritmo, además del empleo de instrumentos percusivos.

De las fiestas conocidas como Changüí, celebradas en las regiones de Guantánamo y la Sierra Maestra en la región oriental de Cuba, surge el ritmo que constituiría con el paso del tiempo el pilar de la música que conforma el tema principal de este artículo -la Salsa-, el Son.

Popularizándose en los carnavales de Santiago en 1892 –gracias a un intérprete de nombre Nené Monfugás– el Son se compuso en sus inicios con un instrumento de tres cuerdas doble y un cajón de madera llamado Tres; en las canciones propias de este género, la estructura musical se basa en un estribillo de cuatro compases cantado por un coro conocido como Montuno, a la vez que el cantante solista realiza una interpretación normalmente contrastante con el estribillo.

Cuando el Son se traslada de las zonas rurales a los centros urbanos, comienza a adquirir elementos de la música europea a la vez que incorpora otros instrumentos para su ejecución como la guitarra traída de la Península Ibérica, el bongó, las maracas y la clave; además del contrabajo.

Este tipo de música tuvo una gran aceptación en los inicios del siglo XX, transformándose poco a poco tanto en su estructura musical como en el número de integrantes del grupo ejecutante, empezando así  con los Cuartetos de Son y finalizando con los Sextetos de Son conformados por siete músicos.

De estas agrupaciones podemos destacar el septeto Nacional de Ignacio Piñeiro, quien trabajó el aspecto musical y temático de sus canciones –a la vez que internacionalizó el género al presentarse en la Feria Mundial de Chicago en 1933-, siendo la más popular de ellas “Échale Salsita”;  sin embargo este ritmo era asociado con las clases pobres de la isla caribeña, de manera que el gobierno llegó incluso a prohibirla por considerarla inmoral.

Otra base de la Salsa, la localizamos en la Charanga, la cual proviene del trío musical francés conformado por piano, violín y flauta –desarrollado en Haití-, al cual se integraron los instrumentos cubanos de percusión; además, otros ritmos como el Danzón, la Rumba e incluso el Jazz, el Tango, la Plena, la Bomba y la Samba sentaron las bases de tan complejo género, aportándole diversos elementos.

Curiosamente, el surgimiento de la Salsa no se da en el Caribe, sino en Nueva York. Numerosos músicos provenientes de países como Cuba y Puerto Rico habían instalado sus hogares en la ciudad norteamericana, de manera que utilizaron la Salsa como un medio de expresión, permitiéndole al sector latino encontrar un poco de la identidad que sentían perdida al haber abandonado sus lugares de origen.

Un lugar y una disquera jugaron un papel clave en el surgimiento de este tipo de música, se trata del Salón de Baile Palladium –ubicado en Broadway- y la Fania All Stars. En el caso del primero, alojó entre otros, a Mario Bauzá, director musical de la orquesta Machito y sus Afrocubans, quien combinó ritmos cubanos con las armonías y giros propios del Jazz, dando lugar al Cubop y posteriormente al Latin Jazz, estilos que fueron adoptados por personajes como Tito Puente y Tito Rodríguez, entre otros.

Por su parte, fue la Fania All Stars la que prácticamente acuñó el término Salsa –esta palabra fue empleada por primera vez por Ray Barreto y Joe Cuba en sus canciones respectivas “Salsa y Bembé” y “Salsa y Dulzura”-, con el cual pretendían englobar la gran cantidad de ritmos manejados por los cantantes y compositores contratados por la compañía; esta característica fue la que provocó que el legendario Willie Colón –que en sus inicios fue un trombonista de 15 años a quien la Fania dio la oportunidad de tocar con el cantante Héctor Lavoe-, afirmara en cierta ocasión que Salsa no es un ritmo, sino un concepto musical.

Así, durante la década de los 70’s la Salsa tuvo gran éxito gracias a gente como Lavoe, Celia Cruz o Tito Puente, cultivándose en sus inicios en los barrios latinos de ciudades como Nueva York, Caracas, San Juan o Panamá para posteriormente extenderse a otros sectores sociales y económicos.

Para 1985, el papel que hasta entonces había tenido Fania All Stars fue tomado por otra compañía, la RMM, la cual teniendo al frente a Ralph Mercado, dominó el ámbito salsero hasta el año 2000, surgiendo en este periodo nombres como Marc Anthony, Tito Nieves o José Alfredo “El Canario”.

Pero la repercusión de la Salsa no se limita a su aspecto puramente musical. Las letras de las canciones, si bien abarcan una gran cantidad de temáticas que van desde el coqueteo hasta el despecho, también fueron utilizadas por cantantes como Rubén Blades, Larry Harlow o Héctor Lavoe, para denunciar a través de sus canciones –como “Plástico”, “Pedro Navaja”, “El Emigrante” o “Juanito Alimaña”-, las deficiencias de la sociedad, o bien las difíciles condiciones que tenían que soportar aquellos que habían dejado su tierra natal para escapar de regímenes dictatoriales, y se enfrentaban con ambientes hostiles en su nueva “patria”.  

Y es así como, habiendo surgido de los barrios bajos de las capitales americanas, en parte como forma de protesta, la Salsa es el día de hoy uno de los ritmos latinos más famosos en todo el mundo, interpretado en las fiestas –al menos en México– de todos los sectores sociales, siendo disfrutada igualmente por jóvenes y adultos, haciendo cierta la frase del cantautor argentino León Gieco: “La música es una cosa amplia, sin límites, sin fronteras, sin banderas”.

Para escuchar:

Willie Colón y Rubén Blades en Pedro Navaja: http://www.youtube.com/watch?v=n-wV91-MrqI

Willie Colón y Rubén Blades en Plástico: http://www.youtube.com/watch?v=azvQdIIJnY0&feature=related

Héctor Lavoe en Juanito Alimaña: http://www.youtube.com/watch?v=obRat5nRDoU

Colombia All Stars en Emigrante Latino: http://www.youtube.com/watch?v=zPUiCdzc15g&feature=PlayList&p=3C5F5EA186B81F38&playnext_from=PL&playnext=1&index=54

 

FUENTES:

“El origen de la Salsa como fundamento de la opinión pública latinoamericana”. Aut. Cindy Natalia Vega. Indymedia. Colombia, 2008.

“Historia de la Salsa”. Aut. Nicolás Ramos Gandía. Universidad Interamericana de Puerto Rico. Arecibo, P.R.

 “Salsa”. Aut. J. Alberto Mariñas. http://www.esto.es

http://www.salsachile.terra.cl

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