Tras el arco y la flecha ¿el héroe o el villano?: Robin Hood

Russell Crowe como Robin Hood (2010)

Por: Patricia Díaz Terés

“Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa”.

Montesquieu

Aventurero, malandrín, fiel enamorado, huidizo ladronzuelo o noble héroe, tantas son las virtudes como los vicios adjudicados a un personaje que durante muchos siglos se ha debatido entre la realidad y la ficción, creando a su alrededor un mito que ahora difícilmente permite a escritores e historiadores diferenciar los hechos de la leyenda de Robin Hood.

Como es bien sabido, la Edad Media fue un periodo de la historia en el cual destacó la marcada desigualdad social entre los habitantes de un mismo reino, así mientras en las cortes y los castillos feudales se gozaba de sendos festines, los pobres villanos (habitantes de las villas) se alegraban cuando conseguían un poco de comida para llevar a la mesa de sus humildes hogares.

De igual manera, los muchos conflictos bélicos suscitados en la época provocaban una severa inestabilidad en los gobiernos, lo cual generó terribles luchas para conseguir el poder, recurriendo los presuntos usurpadores a toda clase de intrigas y estratagemas.

Es en este contexto donde surge la figura de un justiciero encapuchado, quien con ayuda de una pandilla de alegres compañeros, se dedicaba supuestamente a asaltar las caravanas de los nobles adinerados, en el bosque de Sherwood, para posteriormente repartir el botín entre los más necesitados.

Y es precisamente en este punto en donde la historia contradice a la leyenda, situando al “verdadero” Robin en un periodo y condición completamente distintos de aquellos reflejados en novelas como Ivanhoe de Sir Walter Scott (1819), en las cuales vemos a un noble compasivo y generoso, quien ha preferido compartir su vida con la gente sencilla y buena, a permanecer en la corrupta clase dominante.

De este modo, al Robin de Locksley descrito por Scott, lo encontramos por primera vez en el capítulo decimotercero de la narración mencionada, protagonizando una competencia de tiro con arco de la que resulta indiscutible triunfador ante la ira del monarca regente Juan Sin Tierra, hermano del Rey Ricardo Corazón de León quien a la sazón, peleaba ferozmente en las Cruzadas; importante resulta destacar que este Robin es únicamente un personaje secundario que apoya al verdadero protagonista, un caballero sajón de nombre Wilfrido de Ivanhoe.

Siendo la anterior la imagen más popular del arquero, en los registros legales y crónicas sociales del siglo XII la primera discrepancia que ubicamos entre realidad y ficción, está en el nombre del soberano –y por lo tanto las fechas- que ocupaba el trono cuando el ladrón de los bosques constituía una auténtica amenaza para los viajeros, que es identificado no como el Ricardo sino como Eduardo II.

Otra diferencia radica en la condición social del rebelde, ya que según los documentos conservados, un tal Robert Hood –o Hod– casado con la humilde Matilda –en lugar de la bella doncella Lady Marian– era un campesino que trabajaba las tierras del conde de Lancaster en las primeras décadas del siglo XIV, quien tras ayudar a su amo en una malograda revuelta contra el rey Eduardo II, se vio forzado a huir al bosque en donde buscó refugio temporal, para después de un año capitular aceptando el indulto real, convirtiéndose incluso en ayuda de cámara del gobernante, abandonando posteriormente –según consta en el Public Record Office de Londres- el puesto y regresando al pillaje.

Ahora bien, se sabe que ya durante el siglo XIII los epítetos “Robehod” y “Rabunhod” servían para designar a los criminales y que probablemente, la figura de Robin Hood como temido ladrón haya sido originada por la combinación –en la tradición oral- de varios maleantes históricos como el flamenco Eustaquio el Monje o Fulk Fitz Warin; con el primero Robin comparte la característica de ser misericordioso con aquellos que decían la verdad sobre el dinero que consigo llevaban, a quienes dejaban ir en posesión de sus pertenencias. La semejanza con el segundo radica en que ambos eran perseguidos por el tiránico Juan Sin Tierra, teniendo a la vez la misma procedencia normanda.

De este modo, hemos llegado a ciertas coincidencias entre los forajidos reales e imaginarios; sin embargo, existe una característica esencial que aleja claramente la fantasía de la realidad: mientras que el honorable Robin de Locksley nunca tomaba la vida de un adversario a menos que fuera absolutamente necesario y siempre en defensa propia, el Robin Hood de las crónicas medievales era cruel y a veces sanguinario, como lo demuestra el relato “Robin Hood y el Monje” en el cual el ladrón asesina a sangre fría a un monje que amenazaba con delatar la ubicación de su refugio, así como al pequeño paje que lo acompañaba –un niño pequeño-.

Además, la actividad que exime a la figura literaria de Hood convirtiéndolo en benefactor de los débiles es echada por tierra, cuando se lee en las baladas que en realidad se trataba de un sujeto que a lo más accedía a prestar dinero a los nobles caídos en desgracia, para que pudieran pagar las deudas contraídas con codiciosos obispos, de modo que fuesen capaces de recuperar las tierras perdidas.

Y ahora que conocemos los relatos originales sobre el héroe de Sherwood, tal parece que la intención de Sir Walter Scott y algunos otros autores cuyos nombres permanecen en el olvido, fue redimir a Robin Hood para transformarlo en un ícono de justicia en una época en la cual ésta brillaba por su ausencia, engalanándolo así con el honor del que carecía el personaje histórico.

Asimismo, personajes como Will Scarlett o Little John pueden localizarse en la leyenda desde su propio origen, mientras que otros miembros de la pandilla como el Fraile Tuck o la adorable Marian fueron anexados en épocas posteriores, posiblemente durante el siglo XV cuando estos relatos se convirtieron en el tema principal de las obras y juegos realizados durante la fiesta británica del “May Day” –1º de mayo-.

Actualmente, Robin Hood sigue siendo un personaje tan apasionante como lo fue en el siglo XIX, teniendo la historia numerosas adaptaciones para cine y televisión, en las que el arco y la flecha han sido portados por actores como Percy Stow o Robert Frazer en la época del cine mudo o por los legendarios Douglas Fairbanks y Errol Flynn en los años 30,  e incluso en tiempos más recientes por Sean Connery o Kevin Costner, siendo en estos días Russell Crowe el portador de la estafeta en el filme de Ridley Scott.

Por su parte el teatro no ha dejado de lado a tan ilustre figura, existiendo incluso un musical titulado “Hood” de Andy Brown y Steve Williamson; mientras que los dibujos animados también han tomado como referencia a Robin y su banda de alegres compañeros en Robin Hood (1973) de Walt Disney en donde el ladrón y su dama son un par de zorros, mientras que el rey Juan es un mimado león que solapa al lupino Sheriff de Nottingham, eterno némesis del héroe.

De este modo, de Walter Scott a Ridley Scott, las variantes en esta historia de justicia, rebeldía y  generosidad son demasiadas; teniendo su oscuro origen en un verdadero criminal, la figura de Robin Hood nos parece hoy en día tan atractiva como etérea, en una época en que el egoísmo ha tomado absoluto control sobre el individuo, haciéndole imposible ver las necesidades de cuantos le rodean, y en la que la verdadera justicia está tan escondida que resulta ya complicado confiar en los sistemas oficiales, recordándonos tristemente que el filósofo Lucio Anneo Séneca tenía razón al decir “el que no quiera vivir sino entre justos, viva en el desierto”:

 FUENTES:

“Bandidos ¿rebeldes con causa?”. Aut. Rafael Bladé. Historia y Vida No. 407. Octubre, 2002.

“Robin Hood: El mito de un bandido rebelde”. Aut. Maite Villanueva. Historia, National Geographic No. 50. España, marzo 2008. .

“Robin Hood and his historical context”. Aut. Dr. Mike Ibeji. BBC. Noviembre, 2009.  

 “Robin Hood”. http://www.history.com.

3 respuestas a Tras el arco y la flecha ¿el héroe o el villano?: Robin Hood

  1. luis dice:

    Robin hood:
    Lanza con el arco la flecha que lleva un MENSAJE ESCRITO para los villanos.
    Usted …lanza la FLECHA CON EL RATON EL MENSAJE ESCRITO, que va enviar.
    Los Heroes son los buenos lanzadores de mensajes.
    Luis

  2. ibarradiegu dice:

    Reblogueó esto en La Marikita escribe… ^°°^y comentado:
    “Aventurero, malandrín, fiel enamorado, huidizo ladronzuelo o noble héroe, tantas son las virtudes como los vicios…”

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