El rostro pacífico de la revolución: Aung San Suu Kyi

"La Dama" Aung San Suu Kyi

 

Por: Patricia Díaz Terés

“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida”.

Miguel de Cervantes Saavedra

Valor y violencia no son lo mismo, y “para prueba basta un botón” como dice el refrán popular. De rostro amable, radiante sonrisa y mirada dulce, pocos podrían imaginar –con tan sólo mirarla- que Aung San Suu Kyi fuera la más importante líder de la oposición que, día con día, se enfrenta al régimen militar gobernante en Birmania desde 1962.

Liberada de su prolongado –y repetido- arresto domiciliario el pasado 13 de noviembre de 2010, “La Dama” –como se le conoce en su país- no tardó un solo instante en refrendar su compromiso con la consecución de esa libertad que, desde hace décadas, le fue arrebatada a su gente.

Y es que Birmania prácticamente no ha conocido un periodo prolongado de paz desde su anexión por parte del Imperio Británico en 1886, cuando su ya de por sí turbulenta historia se vio zarandeada por una serie de problemas que no han podido ser resueltos hasta el día de hoy; en este contexto surge la figura del padre de Suu Kyi, el general Bogyoke Aung San, quien participó activamente en la huelga estudiantil de 1936 y, tras la separación definitiva de Myanmar[1] de la India, trabajó con el nacionalista Dobama Asiayone en la We-Burmans Association, convirtiéndose en su Secretario General en 1939.

De este modo Aung San fue contactado por los japoneses con la supuesta finalidad de ayudar a los birmanos en su proceso de independencia, para lo cual auxiliaron al bienintencionado militar a formar el Myanmar Independence Army; cuya afiliación Bogyoke Aung redirigió hacia los Aliados[2] tras los abusos por parte de los nipones. En 1946 Aung se convirtió en Primer Ministro –aunque no estaba libre de las ataduras inglesas- y en abril de 1947 su AFPFL (Anti-Fascist Pople’s Freedom League) ganó 196 de los 202 asientos de la Asamblea Constituyente; situación que molestó a más siendo el líder birmano asesinado el 19 de julio de 1947 con 6 de sus colegas mientras sesionaban en la Cámara de Consejo en Rangún.

Dos años tenía solamente entonces Suu Kyi –quien había nacido el 19 de junio de 1945-, la más pequeña de tres hijos –el mayor, de nombre Aung San Oo, años después se estableció en E.U.A. y consiguió la ciudadanía norteamericana, mientras que el hermano intermedio, Aung San Lin, murió ahogado a corta edad-; tras la muerte de Aung San, convirtióse su esposa rápidamente en una figura pública de gran relevancia, siendo nombrada en 1960 como embajadora de Birmania en la India, partiendo con rumbo a Nueva Delhi en compañía de Suu, quien estudió en el Lady Shri Ram College, viajando después a Inglaterra para cursar en la Universidad de Oxford estudios de filosofía, política y economía.

En este periodo conoció –en casa de sus “padres” británicos, Lord Gore-Booth, ex-embajador  británico en Birmania y su esposa- a Michael Aris, estudiante de la civilización Tibetana, con quien contrajo matrimonio en 1972, después de haber pasado tres años en Nueva York estudiando, trabajando en la ONU y sirviendo como voluntaria en hospitales. Después de la boda se unió a su marido en Bhutan, donde él fungía como tutor de la familia real y jefe del Departamento de Traducción, por su parte Suu Kyi se convirtió en Oficial de Investigación en el Ministerio Real de Asuntos Exteriores.

Al año siguiente dio a luz a su primer hijo, Alexander, en Londres, consiguiendo Michael en 1974 una plaza en la facultad de Estudios del Tibet y el Himalaya en su Alma Mater; para 1974 nació el segundo vástago de la feliz y brillante pareja, Kim. Así, en una familia unida, donde el amor y la sabiduría eran igualmente pródigos, el destino consiguió que Aung San Suu Kyi regresara a su país, cuando su madre cayó mortalmente enferma en 1988.

Durante la estancia de “La Dama” en el extranjero, su país había pasado por duros momentos bajo la férrea dictadura dirigida por el general U Ne Win –primero como Primer Ministro Interino (1958), luego como Director del Consejo Revolucionario y como director del BSPP (Partido Birmano del Programa Socialista)-; por este motivo, tras su vuelta al suelo birmano inmediatamente se puso en contacto con los miembros de la Oposición, comenzando a trabajar activamente para restaurar la libertad a sus connacionales; su primer acto público de gran alcance fue el discurso pronunciado ante miles de personas en la Pagoda Shwedagon en Rangún –centro religioso del país- el 26 de agosto –tras la dimisión el 23 de julio de Ne Win y la aniquilación de cinco mil simpatizantes de la Oposición el día 5 de agosto- momento en que expresó terminantemente su exigencia del respeto a los derechos humanos por parte del gobierno.

Un mes después el régimen gobernante –ahora dirigido por Than Shwe– constituyó el Consejo de Restauración de la Ley y el Orden (SLORC), respondiendo la valerosa fémina con la formación de la NLD (National League for Democracy) –de la que fue nombrada Secretaria General-, la cual lucha contra el Ejército bajo los estrictos principios del seguimiento de los procesos democráticos y las acciones pacíficas.

El 27 de diciembre de 1988 la madre de la revolucionaria falleció, siendo testigo del inmenso cariño de su pueblo cuando 27 mil personas asistieron al funeral para expresar su sentir. Continuando con su lucha, fue calumniada –profesional y personalmente- para finalmente ser puesta bajo arresto domiciliario el 20 de julio de 1989; en este momento incluso los monjes budistas pusieron de manifiesto su inconformidad al negarse a prestar servicios espirituales a militares, policías y familias de los mismos. Liberada hasta 1995, violó su “libertad” al viajar a otras partes del país para reunirse con sus compañeros ideológicos, hecho que la llevó nuevamente al confinamiento, motivo por el cual no pudo reunirse con su marido, a quien se le había diagnosticado cáncer terminal en Londres, muriendo Michael el 27 de marzo de 1999 sin verla por última vez, ya que su petición de viajar a Birmania había sido denegada por el gobierno de Myanmar.

Para el 2002, el enviado de las Naciones Unidas, Razali Ismail negoció la liberación de Suu Kyi, consiguiendo además que ambas partes entablaran el diálogo –mismo que resultó infructuoso gracias a la terrible actitud que nuevamente tomaron los generales-; no obstante, viendo en esta extraordinaria mujer una amenaza omnipresente –y con el propósito de evadir futuras responsabilidades-, el gobierno decidió formar la USDA (Union Solidarity and Development Association), la cual siendo una asociación de carácter civil se dedicó a atacar física y psicológicamente a los miembros de la NLD.

En 2003 Suu Kyi regresó al arresto domiciliario, interrumpiéndosele además el servicio telefónico y postal. Cuando el Secretario General de la ONU Ban Ki-moon visitó Birmania en 2009 incluso a él se le prohibió verla; en mayo de ese mismo año la prisionera enfrentó un juicio tras haber albergado en su casa –hecho que contravenía las disposiciones de su arresto- al norteamericano John William Yettaw, quien cruzó a nado el lago Inya para reunirse con la laureada con el Premio Nóbel de la Paz en 1991.

De esta forma, en un país cuyos procesos electorales de 1990 y 2010 han sido una franca burla a las esperanzas y derechos del pueblo birmano, “La Dama” persiste en su lucha bajo el estandarte de la no violencia, contra una Junta Militar que ejerce hasta el día de hoy una transgresión sistemática de los derechos humanos -en particular de las minorías étnicas, obligadas a realizar trabajos forzados para el Estado-, habiendo exiliado por completo a la Democracia verdadera. Así, Aung San Suu Kyi se levanta como una heroína quien con su sencillez y sabiduría, ilustra las palabras del escritor australiano Morris West: “El ejemplo es una lección que todos los hombres pueden leer”, hecho por el cual esta incansable defensora de la libertad y la justicia cuenta con millones de seguidores alrededor de todo el mundo.

Ubicación de Myanmar/Birmania

Nota para el artículo anterior “Acordes revolucionarios: Corridos mexicanos”: Siguiendo la sugerencia de uno de mis amables lectores y excelente amigo, hago la aclaración de que la concepción de “Las Soldaderas” de Francisca Robles, puede ser atinadamente complementada por la investigación de Martha Rocha (INAH), quien explica que estas mujeres “enfundadas en cananas y con fusil en mano, participaron en batallas, emboscadas y tiroteos dentro de la línea de fuego”.

FUENTES:

“Artesanos de la Democracia”. Aut. Adalberto Saviñón Díez de Sollano. Ed. Jus. México, 1997.

 “Birmania, un conflicto olvidado”. Aut. José Miguel Jiménez. Revista Almiar No. 20 Febrero 2005.

“El deber de la compasión”. Aut. Antonio Elorza. Revista Letras Libres. Abril 2010.

“San Suu Kyi pide unidad a los birmanos”. Aut. José Reinoso. El País. Pekín, 13 de noviembre 2010.

“Muestran repudio con urnas vacías”. Aut. Angel Villarino. Periódico Reforma. México, 8 de noviembre 2010.

“Aung San Suu Kyi aims for peaceful revolution”. www.bbc.co.uk. Noviembre 2010.

“Aung San Suu Kyi enjuiciada por romper restricciones”. www.ifex.org. 20 de mayo 2009.

www.burmacampaign.org.uk

 www.nobelprize.org

 www.myanmars.net  


[1] Birmania es también conocida como Myanmar y en inglés como Burma.

[2] Liderados por Inglaterra, Francia y Estados Unidos (1941).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: