Cuando una bolsa de papel se convierte en arte: Hiperrealismo

Two women of Hafez de Ivan Maleki

Por: Patricia Díaz

“El arte consiste en ocultar el artificio”.

Charles Chaplin

Definiciones arte han existido tantas como corrientes filosóficas –y casi se podría decir que como seres humanos- han surgido a través del tiempo, incluyéndose en el concepto diferentes elementos y dándosele diversos matices. Siendo este tópico propio de las elucubraciones de sabios e ilustrados, lo que sí se encuentra al alcance del ciudadano común son las obras pertenecientes a las distintas ramas originadas a través del tiempo.

Constituyéndose como espejo de su tiempo, el arte en la historia ha logrado reflejar tanto las inquietudes de los individuos como la experiencia de la sociedad; en este sentido, en el siglo XX aparecieron todo tipo de vertientes, cuyos objetivos fueron tan variados como la personalidad de sus autores, de modo que se tuvo al futurismo, al cubismo o al abstraccionismo, por mencionar algunas.

Siendo tal vez uno de los propósitos de los artistas –en el caso que nos atañe, específicamente los dedicados a las artes plásticas- la interpretación de la realidad –ya sea propia o ajena, presente o pasada- esta ha llegado a ser incluso representada a través de unos cuantos trazos, que en la mayoría de las ocasiones requieren una o dos referencias para el espectador, con la finalidad de que el ojo menos experto logre entender exactamente lo mismo que el creador.

En el punto contrario a estas abstractas imágenes, encontramos una corriente cuyo objetivo primordial es permanecer tan fiel a la realidad como técnicamente sea posible, hablamos del hiperrealismo al cual también se conoce también como fotorrealismo (realismo fotográfico) o realismo radical, el cual se caracteriza por la intención de lograr la calidad del detalle presentado por la fotografía e incluso superarlo, proporcionándosele a las obras matices que pueden ser observados por el ojo humano pero que difícilmente son captados por los artilugios fotográficos.

Open Golf Championship de Malcolm Morley

Se conoce que uno de los primeros en interesarse en este tipo de arte fue el inglés Malcolm Morley quien residió en Estados Unidos, comenzando este hombre a reproducir a mano imágenes de folletos; de este modo, surgido a finales de la década de los 60 del siglo pasado, el hiperrealismo se ha empleado para elaborar piezas cuya contemplación impacta por las minucias de las mismas, cuya cantidad y calidad hacen que, por ejemplo, los reflejos de un edificio sobre un automóvil se transformen en cuadros fascinantes, caso puede apreciarse en las creaciones de Richard Estes, quien tiene en su catálogo infinidad de escenas neoyorkinas que van desde el Times Square hasta las más simples cabinas telefónicas o estacionamientos para vehículos automotores.

Broadway Street de Richard Estes

Otro conocido hiperrealista fue Norman Rockwell, que trabajó durante varias décadas en las portadas de The Saturday Evening Post; este artista constituye un caso especial puesto que no se limitó a retratar las escenas que observaba, sino que buscaba dar a sus obras un significado particular –la mayor parte de las veces social-, de modo que ensamblaba sus piezas como si fuesen rompecabezas, obteniendo para el “armado”, en primera instancia, una serie de fotografías que le permitirían posteriormente hacer a mano una “fotografía” pintada. Gestos, posturas, colores, sombras, todo era importante para el artista, quien gustaba de retratar escenas de la vida cotidiana pero cargadas de una profunda significación social, que era conseguida por la costumbre que tenía Rockwell de imaginar para sus obras una historia eliminándose así la cualidad de mero fotograma.

Pero el hiperrealismo –como hemos visto ya en Rockwell– no se limita necesariamente a la reproducción –aunque esto depende del artífice en cuestión- de ambientes o individuos. Se habla así de que en Europa tuvo una tendencia a mezclarse con el Surrealismo, tomada por el artista Antonio López García, como puede observarse por ejemplo en su obra Figuras en una casa (1967); aunque el impulso definitivo a esta corriente se dio con la exposición documenta V realizada en Kassel, Alemania, en 1972 y por la exhibición montada por Uldo Kulterman en París.

De regreso en América encontramos en Chile al recién fallecido Claudio Bravo, que nació en Valparaíso y estudió en España. Consumado y versátil artista, Bravo incursionó tanto en la pintura como en el teatro y la danza, participando respectivamente en Teatro Ensayo de la Universidad Católica de Chile y la Compañía de Ballet de Chile; tras hacer su primera muestra en el afamado Salón 13 de Valparaíso -cuando era un chiquillo de diecisiete años-, cruzó el Atlántico para empaparse de las corrientes ibéricas, siendo admirador particularmente del estilo de los pintores del siglo XVII como Francisco de Zurbarán, Juan Sánchez Cotán y Diego Velázquez.

Figuras en la Casa de Antonio López García

Teniendo preferencia normalmente por dar a sus obras un contexto rico en historia, para los años 60 Bravo comenzó a estructurar pinturas en las que el protagonista era el papel: bolsas, envolturas y hojas arrugadas, entre otras aplicaciones, en donde el detalle impresiona a tal grado que su pieza Paquete Blanco (1967) se vendió en 2004 por un millón de dólares en la casa de subastas Sotheby’s.

Otra aplicación asombrosa del hiperrealismo es la escultura, ya que las piezas conseguidas a través de estas técnicas dan la impresión de que los individuos confeccionados en los distintos materiales de pronto cobrarán vida y comenzarán a caminar, llorar o reír.

Uno de los escultores más famosos de esta corriente es el norteamericano Duane Hanson, quien se dedicaba a observar detenidamente a sus compatriotas para poder elaborar esculturas a las que solo “les falta hablar” como se dice comúnmente, ya que se trata de piezas de tamaño real, vestidas con ropa normal y cuyo detalle en posturas, gestos y accesorios nos hacen pensar al primer vistazo que estamos ante un individuo cualquiera. Ahora bien, Hanson no solo se contentaba con retratar al norteamericano promedio –señoras de los suburbios, viajeros, etc.-, sino que muchas de sus obras tratan las condiciones más sórdidas en las que se puede involucrar un ser humano, llegándose a ver reflejada la violencia, la indigencia, la soledad, la drogadicción o hasta la muerte.

Otros artistas plásticos hiperrealistas han optado por lograr el máximo detalle en esculturas de gran formato, como es el caso del australiano Ron Mueck, quien ha explorado a conciencia el cuerpo humano de hombres, mujeres o bebés, creando impactantes obras que han sido mostradas en las más prestigiosas salas de arte; pero llegando también al extremo de realizar pieza basada en el cuerpo de su progenitor fallecido, a la que tituló Dead Dad (1996), misma que para algunos gustos podría rayar en lo macabro y mórbido –presenta el cadáver desnudo-.

Paquete Blanco de Claudio Bravo

Figuras en la Casa de Antonio López García

Conocida en gran parte del mundo, la propuesta de Mueck ha llegado actualmente a la ciudad de México, ubicándose en el Antiguo Colegio de San Ildefonso la exposición “Hiperrrealismo de alto impacto” –que permanecerá hasta el 5 de febrero de 2012-, donde pueden observarse diez piezas de este complejo creador.

Sin importar si se prefiere el estilo de Rockwell o el de Hanson, un hecho sobre el hiperrealismo es que todas las obras pertenecientes a esta corriente tienen la particularidad –en el caso de la pintura- de dar la sensación al espectador de poder tomar entre sus manos los objetos o sujetos retratados; mientras que en la escultura la apariencia de vida observada en las piezas dan la sensación de poder iniciar una conversación con la escultura en cualquier momento, y para lograr esto el autor requiere forzosamente de tres herramientas fundamentales que sólo aquellos individuos bendecidos especialmente por las musas tienen: inspiración, talento y habilidad técnica. 

Young Shopper de Duane Hanson

FUENTES:

“Norman Rockwell’s Narrative Skill and Hyperrealism”. Aut. Tara MacIsaac. www.theepochtimes.com. 28 diciembre 2010.

“Claudio Bravo, Chilean Artist, Dies at 74”. Aut. William Grimes. www.nytimes.com. Junio 2011.

“Hiperrealismo”. Recopilación de Paola L. Fraticola del libro “Movimientos en el Arte desde 1945” de Edward Lucie-Smith. www.imageandart.com

 “El hiperrealismo”. Aut. Joaquín Yarza Luaces. www.artehistoria.jcyl.es

 “Hiperrealismo”. www.artelista.com

“Realismo e hiperrealismo”.  www.martamassone.com.ar

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