Un genial artífice: Orson Welles I

Orson Welles

Parte I

Por: Patricia Díaz Terés

“Nunca vayas por el camino trazado, porque conduce hacia donde otros han ido ya”.

Alexandre Graham Bell

Hombre de mirada penetrante e imponente presencia, con la capacidad de despertar fervorosos halagos o ácidas críticas, así ubicamos a uno de los más grandes cineastas de todos los tiempos, quien causó revuelo con sus propuestas visuales e impactantes guiones transformándose así en un punto de referencia casi obligado para las futuras generaciones de creadores cinematográficos, me refiero al inigualable Orson Welles.

George Orson nació un 6 de mayo de 1915 en Kenosha, Wisconsin (E.U.A.), dentro de una singular familia conformada por el empresario –tesorero y secretario general de la firma Badger Brass– e inventor Richard Head Welles y la pianista –y activista política que luchó para conseguir el voto de las mujeres- Beatrice Ives. Siendo el segundo hijo, fue relegado a un segundo plano hasta que sus progenitores detectaron que su hijo mayor, Dickie, tenía problemas mentales hecho que los llevó a internarlo en una institución especializada.

Recayendo todas las expectativas en el hermano menor, a muy corta edad George demostró tener una inclinación artística poco común –gracias a que su madre se dedicaba al teatro, pisó por primera vez un escenario a los dos años, en una producción de la ópera Madame Butterfly; pero menos usual aún era su habilidad para dominar distintas disciplinas como la música, la pintura y el teatro, mostrando una afición particular por la magia, catalogándosele así como un niño prodigio. Cuenta una anécdota que un buen día su tutor el Dr. Maurice Bernstein, asistió con su pupilo de cinco años a un concierto en donde se interpretaba música de Igor Stravinsky, sucediendo que al concluir la presentación el pequeño Orson disertó sobre lo escuchado con un discernimiento muy superior al de su edad.

Pero cuando cumplió el pequeño genio los 7 años su familia comenzó a desmoronarse, ocurriendo entonces el divorcio de sus padres y al poco tiempo el fallecimiento de su madre a causa de la ictericia. De espíritu aventurero, su padre lo llevó consigo a un viaje alrededor del mundo, pero Richard se dio entonces a la bebida. Esta situación provocó que el chiquillo buscase la figura paterna en Bernstein, hasta que entró en la Todd School –institución especial para muchachos superdotados ubicada en Woodstock (Il.)- a los 10 años, donde se encontró con Roger Hill, quien a la sazón dirigía el lugar y que lo impulsó en el quehacer teatral, llegando ambos a escribir el librillo Everybody’s Shakespeare, el cual tuvo un buen índice de ventas en los años subsiguientes. Cabe mencionar también que a tan corta edad el pequeño adaptó, dirigió y protagonizó su primera obra de teatro, eligiendo como base el texto de Robert Louis Stevenson, El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde.

Ahora bien, ciertamente Welles tenía un carácter un tanto similar al de otro genio cinematográfico, Alfred Hitchcock, compartiendo ambos personajes tanto su enérgica personalidad como su gusto por las bromas pesadas, aunque ciertamente nuestro protagonista en este momento gustaba de las chanzas macabras, llegando a fingir en cierta ocasión su suicidio por ahorcamiento. Tal fue el susto que sufrió su pobre profesor de historia, quien lo encontró pálido –gracias al maquillaje, por supuesto- y colgando de una cuerda, que casi sufrió un infarto.

No obstante, esta habilidad histriónica le ayudó cuando intervino en obras escolares como Finesse the Queen (1926), The Physician in spite of himself (1928) o Androcles and the Lion (1930). Con el inquieto espíritu que le caracterizaba, después de concluir con éxito los cinco años de educación en Todd School, decidió declinar la opción de la universidad para estudiar pintura durante breve periodo en el Chicago Art Institute, para posteriormente partir hacia Irlanda en donde disimulaba su escasa edad apareciendo en público fumando un puro.

En Dublín, participó en varias producciones del Gate Theatre como The Death Ride Fast o Hamlet –algunos dicen que en este sitio él afirmaba ser una estrella de Broadway-. Si bien Orson era un tipo explosivo, también poseía una personalidad atrayente y hasta cierto punto carismática, hecho que le granjeó la amistad del dramaturgo Thornton Wilder y del crítico Alexander Woolcott, quienes lo recomendaron con Katharine Cornell, quien dirigía una compañía de teatro e inmediatamente lo incluyó en el elenco de sus obras, llegándose a presentar entonces nuestro aventurero jovencito en montajes como Romeo y Julieta con el personaje de Teobaldo, ya sobre escenarios neoyorkinos.

Siendo su talento evidente para cuanta persona lo conocía, se fue colocando en la industria del entretenimiento, de modo que fue contratado para colaborar en programas radiofónicos interpretando por ejemplo a The Shadow, un misterioso mago de profunda voz que perseguía criminales. Por estas fechas llegó a su vida la actriz y socialité Virginia Nicholson, con quien contrajo matrimonio y tuvo una hija, Christopher -que con el tiempo fue conocida como Chris Welles Feder, autora de materiales educativos-. La unión no duró mucho separándose el matrimonio en 1939.

Por otra parte, para estas fechas Welles había encontrado ya a John Houseman, con quien colaboró en el proyecto gubernamental Works Progress Administration, siendo uno de sus programas el Federal Theater, el cual era administrado por John y dirigido por Orson. Ambos lograron poner en escena, en 1936, La Escocesa –nombre con el que se conoce a Macbeth– con un reparto conformado por actores afroamericanos y ambientada en Haití; además llevaron al escenario The Tragic History of Doctor Faustus de Christopher Marlowe (1937) y el musical The Craddle Will Rock –basada a su vez en obras de Bertolt Brecht y Kurt Weill– de Marc Blitztein, montaje que no fue bien visto por el gobierno debido a los tintes izquierdistas del guión. Tal fue el disgusto de los altos mandos que se prohibió el estreno, rebelándose entonces todo el equipo de producción el 16 de junio de 1937, encaminándose todos los involucrados y simpatizantes –en total unas dos mil personas- en una marcha hacia el Venice Theatre, donde se llevó a cabo una puesta en escena improvisada.

Dos meses después Welles y Houseman decidieron crear una compañía independiente a la que nombraron The Mercury Theatre, con un capital de cien dólares y con la cual llevaron a cabo la puesta en escena de la tragedia Julio César escrita por William Shakespeare. Controversial –y exitoso- resultó el espectáculo, debido a que la mente de Orson trasladó la historia a la Italia fascista causando gran revuelo en una sociedad que ya comenzaba a mirar temerosa hacia la tensa Europa, generando como siempre opiniones enfrentadas de quienes lo alabaron y quienes lo vituperaron.

Habiendo aparecido en 1938 en la portada de la revista Time con el sobrenombre de Wonder Boy[1] -del teatro-, Orson Welles, era para entonces un joven atractivo, enérgico, ambicioso y decidido, que aún no había cumplido los 25 años cuando ya era famoso en Estados Unidos; sin embargo aún no había logrado ganarse su lugar en la historia, mismo que le fue concedido gracias a que asustó a medio país con una invasión extraterrestre, exhibió a un poderoso magnate del ámbito periodístico y “transgredió” las pautas de la estética cinematográfica, entre otras cosas, todo lo cual será tratado con detalle en la próxima entrega.

FUENTES:

“Orson Welles is Dead at 70, Innovator of Film and Stage”. Obituario www.nytimes.com. Octubre, 1985.

 “El genio de la lámpara”. Aut. José María Aresté. www.decine21.com Octubre, 2002.

“Condenados a la eternidad: George Orson Welles”. Aut. Gustavo Rubén Giorgi. Revista Letralia No. 231. Mayo, 2010.

“Orson Welles: El ilusionista”. Aut. Federico Lisica. www.almamagazine.com. Febrero, 2011.

“Cuestiones teóricas sobre el cine de Orson Welles”. Aut. Pedro García Cueto. www.cinecritic.biz Septiembre, 2011.

“Orson Welles”.  Aut. Enrique Martínez-Salanova Sánchez. www.uhu.es

www.thebiographychannel.co.uk

http://www.mercurytheatre.info/history


[1] Chico Maravilla.

2 respuestas a Un genial artífice: Orson Welles I

  1. ppaezf dice:

    Recientemente vi “voyage of the damned”, qué peliculón!!!

  2. URL dice:

    … [Trackback]…

    […] Informations on that Topic: paty3008.wordpress.com/2012/01/09/orsonwelles1/ […]…

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