Cuando la celulosa protagoniza el celuloide: Libros y lectores en el cine II

La Historia Sin Fin

Parte II

Por: Patricia Díaz Terés

“Los libros son las alfombras mágicas de la imaginación”.

Jorge Luis Borges

En la historia de las artes los libros se han dado maña –o mejor dicho aquellos que gustan de tan útiles y fantásticos objetos lo han hecho posible- para aparecer en escena de una u otra forma; de esta manera, en el arte pictórico por ejemplo, algunos libros han formado parte más o menos relevante de la pieza de modo que podemos apreciarlos en lienzos elaborados por artistas como Renoir, Holbein, Rembrandt, Carl Spitzweg o Jean Louis Ernest, entre otros muchos.

Pero también en el cine el libro puede tomar un papel preponderante en la trama, de tal forma que en algunas ocasiones se convierte en una suerte de protagonista. El primer ejemplo que tomaremos para tratar este tema será la cinta El nombre de la rosa (1986) en la que el cineasta Jean Jaques Annaud toma como base la novela homónima de Umberto Eco para mostrar cómo un monje detective llamado William de Baskerville (Sean Connery) acompañado por su discípulo Adso de Melk (Christian Slater) debe resolver una serie de misteriosas muertes ocurridas en una abadía benedictina, mismas que se encuentran directamente relacionadas con la existencia de un libro prohibido en la biblioteca del monasterio: El segundo libro de la Poética de Aristóteles, cuya malignidad se encuentra en la comedia incluida en el volumen. Constituyendo el asesino un elemento principal de cualquier historia de misterio, en este caso este rol se asigna a la “maléfica” publicación, que se contempla como verdugo involuntario de todo aquel que se atreve a introducirse en su vedado contenido.

En la cinta La última puerta (1999) de Roman Polanski –basado a su vez en la novela El Club Dumas de Arturo Pérez Reverte– es el libro Las nueve puertas del Reino de las Sombras escrito por un tal Aristide Torchia el que protagoniza la acción, al ser sus últimos ejemplares existentes los que llevan a Dean Corso (Johnny Depp) a perseguirlos de un lado a otro en Europa, mientras intenta descifrar –con la ayuda de la enigmática Chica (Emmanuelle Seigner), que en la novela aparece con el nombre de Irene Adler– los misterios que incluyen las ilustraciones del maléfico escrito, las cuales supuestamente llevarán, a quien logre hacerse con el secreto código, ante la presencia del mismísimo Lucifer. Al estar controlad el argumento por personajes que ansían tal fin, en la película se observa la sangrienta competencia entre Liana Telfer (Lena Olin) y Boris Balkan (Frank Langella) por conocer personalmente al Maligno utilizando el temido volumen para lograrlo.

Por su parte El libro de los secretos (2010) de Gary Whitta es una cinta de ciencia ficción que plantea un futuro post-apocalíptico en el cual los libros casi han desaparecido de la faz de la tierra, constituyendo uno de los pocos supervivientes la clave del poder para quien quiera gobernar a la Humanidad de ahora en adelante, tal volumen es custodiado por Eli (Denzel Washington) una suerte de mercenario cuya misión es llevar estas páginas a un lugar seguro, atravesando gran cantidad de dificultades y sorteando a los enviados del ambicioso Carnegie (Gary Oldman) que es el único individuo que conoce el verdadero poder de esas letras y persigue de forma implacable al guardián del Libro.

De tinte más luminoso y fantástico encontramos la película La historia sin fin (1984) del director Wolfgang Petersen, basada en La historia interminable de Michael Ende, en la cual un chiquillo de nombre Bastian (Barret Oliver) se topa en la librería del señor Koreander (Thomas Hill) con un extraño y magnífico libro –que presenta un símbolo con dos serpientes entrelazadas llamado Auryn– mientras huye de unos muchachitos de su escuela. El librero lo increpa por haber entrado en su santuario, a la vez que el jovencito se defiende como lector consumado, hecho que indica al anciano que él es elegido para leer La Historia Sin Fin, tomo que contiene una especie de magia que permite al lector ser uno de los personajes, no solo en su imaginación sino en la realidad, provocando eventualmente que la relación literaria entre Bastián y su alter ego, el héroe Atreyu (Noah Hathaway) trascienda las páginas cuando el primero se ve obligado –a pesar de la prohibición expresa de su padre sobre usar su viva imaginación- a salvar al portentoso reino de Fantasía de la amenazante Nada, traspasando finalmente los personajes la frontera entre las páginas y la Tierra cuando el niño monta emocionado sobre el dragón Fújur (o Falcor).

Corazón de tinta (2008) dirigida por Iain Softley es un filme en el cual -al igual que en la novela bellamente escrita por Cornelia Funke en la que se basa-, es el libro Inkheart el que protagoniza la historia al ser buscado por cielo mar y tierra por Mortimer (Brendan Fraser) y Meggie (Eliza Bennett) Folchart, ya que por un descuido la lectura de Mo –a quien llaman Lengua de Brujo– ha llevado a su esposa Resa dentro del libro y ha sacado de la misma a medievales personajes como Dedo Polvoriento (Paul Bettany) o los malvados Capricornio (Andy Serkis) y Basta (Jamie Foreman). En el argumento de la película los libros toman una relevancia particular por el hecho de que Lengua de Brujo y su hija  pueden traer al mundo real mediante la lectura cualquier situación o personaje que se encuentren entre las páginas –hecho que es facilitado en cierto momento por la existencia de la magnífica biblioteca de la bibliófila Ellinor (Helen Mirren)-; así, mientras unos quieren entrar en la historia, como Dedo Polvoriento quien había dejado dentro a su amada Roxanne y el propio autor de la obra, llamado Fenoglio (Jim Broadbent) otros desean ser sacados, como la temible Sombra, el mal en esencia al cual sirve Capricornio, quien no imagina mejor terreno de destrucción para su amo que la propia Tierra.

Pero no es sino en el cortometraje animado ganador del Óscar 2012, The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore (2011) de los directores William Joyce y Brandon Oldenburg, donde los libros son por sí mismos los protagonistas, al presentarse como seres animados con sentimientos, los cuales necesitan de un humano que los atienda debidamente, es decir que los lea –único hecho además, capaz de salvar la vida de los volúmenes-, para que abandonen su orfandad y cumplan su misión en la vida. Con una maravillosa animación y música extraordinaria, este cortometraje llega al corazón de lectores y cinéfilos, transportándolos a un mundo fantástico que sería las delicias de cualquier amante de las letras.

Un poco más intrincada resulta la trama de la película Más extraño que la ficción (2006) en la cual un hombre llamado Harold Crick (Will Ferrell) de pronto comienza a escuchar dentro de su cabeza la narración de sus propias acciones, resultando que él no es una persona común y corriente sino el personaje de una novela de la escritora Karen Eiffel (Emma Thompson), quien tras haber sufrido un severo “bloqueo de escritor” decide dar a su obra una conclusión magistral aniquilando a su protagonista, lo cual por supuesto hace entrar en pánico al desdichado Crick quien se ve en la imperiosa necesidad de presentarse ante su “creadora” para suplicar piedad.

Hemos visto entonces cómo los libros aparecen en el séptimo arte de tan diversas maneras como los escritores y guionistas han querido imaginar, erigiéndose como una interesante opción para protagonizar las historias en un intento de no quedar en el olvido y evitar que en un futuro se produzca una escena similar a la que vemos en La máquina del tiempo (1960) en la que H.George Wells (Rod Taylor) llega transportado por su singular invento a un espantoso porvenir, en el cual los únicos libros existentes -habiéndose olvidado su utilidad varios milenios atrás- se esconden confinados a un desvencijado y polvoriento librero, deshaciéndose al primer contacto con manos humanas, ante el manifiesto horror del aventurero científico.

Entre el papel y el celuloide no cabe duda de que la imaginación del ser humano no encuentra límites, porque como dijo Emily Dickinson:No hay mejor fragata que un libro para llevarnos a tierras lejanas”, pudiéndose decir exactamente lo mismo de las películas.  

PARA CONOCER:

El nombre de la rosa (1986): http://www.youtube.com/watch?v=_0Mc8JMi11I

La última puerta (1999): http://www.youtube.com/watch?v=UaKkbgtlmZQ

El libro de los secretos (2010): http://www.youtube.com/watch?v=StG8zDlfB_U

La historia sin fin (1984): http://www.youtube.com/watch?v=B3DcWtkKeIY

Corazón de tinta (2008): http://www.youtube.com/watch?v=2I6GXsWX-Hw

The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore (2001) (completo): http://www.youtube.com/watch?v=rNjtZ5V4P-c  

Más extraño que la ficción (2006): http://www.youtube.com/watch?v=fj4MC8Nqpjg

FUENTES:

www.imdb.com

   

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