Campanas navideñas en la pantalla de plata

The Nativity Story (2006)

The Nativity Story (2006)

Por: Patricia Díaz Terés

“¡Feliz, feliz Navidad, la que hace que nos acordemos de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde al abuelo las alegrías de su juventud, y le transporte al viajero a su chimenea y a su dulce hogar!”.

Charles Dickens

Con la cercanía de la celebración de la Navidad y ya con las calles y comercios decorados con pequeñas y brillantes luces que adornan frondosos arbolitos, vale la pena hacer una pequeña revisión sobre la manera en que estas fechas han sido reflejadas en el séptimo arte. Una vez más destaco que la selección de filmes aquí expuesta se ha realizado de manera arbitraria, mencionándose así las películas sin criterio cronológico o de calidad, incluyéndose también algunas cintas exclusivas para T.V.

Mencionaremos entonces en primer lugar aquella cinta que refleja fielmente el significado mismo de la Navidad: Jesús, el Nacimiento (The Nativity Story, 2006), en la cual se muestra la historia bíblica de María y José, personificados por los actores Keisha Castle-Hughes y Oscar Isaac, respectivamente. De este modo podemos observar a la pareja no etérea y lejana, sino por el contrario como personas con sentimientos y preocupaciones, pero a final de cuentas tan extraordinarios como para ser los padres terrenales del Hijo de Dios.

Por otra parte, especial mención requieren las numerosísimas adaptaciones de aquella historia que rescató la celebración de la Navidad en el siglo XIX gracias a la pluma de Charles Dickens, Una canción de Navidad (A Christmas Carol), de la cual se han filmado literalmente kilómetros de celuloide, conteniendo estos gran cantidad de versiones y adaptaciones que van desde algunas tan fieles al libro como la protagonizada por George C. Scott y dirigida por Clive Donner en 1984, hasta otras tan libres como Ebbie (1995) de George Kaczender en la que el original prestamista Ebenezer se ha convertido en Elizabeth Scrooge (Susan Lucci), una exitosa y avara empresaria que recibe la visita de unos espíritus bastante alejados de lo descrito por el literato inglés en su relato.

Continuando con la esencia de la Navidad, mencionaremos ahora algunas películas que si bien no tienen a la propia festividad como protagonista, sí lo es su espíritu. Comenzaremos con uno de los filmes que se han convertido en verdaderos clásicos de temporada: ¡Qué bello es vivir! (It’s a Wonderful Life, 1946) en la que James Stewart interpreta a un acongojado individuo, George Bailey, quien habiendo perdido las esperanzas intenta terminar con su vida, siendo rescatado por su ángel de la guarda, que responde al nombre de Clarence (Henry Travers) y le muestra cómo hubiera sido la existencia de sus seres queridos si él no hubiese nacido. Como buena película navideña podemos ver un final feliz en el que la virtud de la esperanza triunfa sobre las tribulaciones.

Otra magnífica cinta que manifiesta la concordia que implica esta especial fecha es la producción francesa Joyeux Noël (2005) dirigida por Christian Carion, en la cual se retrata una historia real de la Primera Guerra Mundial en la que los ejércitos escocés, francés y alemán hicieron una tregua a propósito de la Navidad, aprendiendo así a ver a su contrincante no como un enemigo sino como un ser humano a quien las circunstancias han obligado a pelear con sus semejantes. De esta manera, al igual que el personaje principal de la novela Sin novedad en el frente (1929) de Erich Maria RemarquePaul Bäumer, quien al encontrar una cartera en el cuerpo de un soldado del ejército contrario se percata de que es una persona y no un monstruo su supuesto adversario-, los militares entienden que comparten la humanidad con aquellos a quienes supuestamente deberían odiar, comenzando a actuar entre ellos como amigos y siendo incapaces de matarse unos a otros al concluir la tregua, situación que por supuesto despierta la ira de los superiores de ambos bandos.

Menos profunda pero igualmente impregnada del amor decembrino resulta la película Realmente amor (Love Actually, 2003) en la que el director Richard Curtis logró reunir un elenco de primera que incluye a Emma Thompson, Colin Firth, Alan Rickman, Liam Neeson, Martin Freeman, Hugh Grant y Laura Linney, entre otros, en cuya trama a través de diversas historias que inician unas cuantas semanas antes de Navidad, se muestran desde la esperanza del amor juvenil y los amores encontrados en sitios insospechados, hasta las frustraciones de los matrimonios desgastados y las relaciones fraternales codependientes. Debatiéndose entre el drama y la comedia, es precisamente el amor en todas sus formas el absoluto triunfador del filme.   

Hasta aquí hemos visto pues los sentimientos que rodean a la Navidad en sí, pero hay que recordar que esta fecha tiene también un lado comercial que no puede pasar desapercibido, el cual está repleto de íconos extranjeros como Santa Claus, los duendes o los renos. En este sentido algunas cintas que destacan estos elementos pueden ser El Grinch (2003) del director Ron Howard -basada en el relato infantil How the Grinch Stole Christmas! (1957) del escritor norteamericano Theodor Seuss Geisel, mejor conocido como Dr. Seuss– en la cual Jim Carrey le da vida a la figura que da su nombre a la película, tratándose este de un ser amargado que odia la Navidad y trata por todos los medios de “aguarle la fiesta” a sus vecinos los Whos, cuyas vidas giran en torno a esta festividad. Igualmente de tono “caricaturesco” puede referirse a la cinta Elf (2003) de Jon Favreau en la que accidentalmente un bebé humano llega al taller de Santa Claus en el Polo Norte, convirtiéndose en el adulto Buddy (Will Ferrell) quien no se siente absolutamente en su elemento entre los duendecillos que lo rodean. Por otro lado desde una perspectiva un tanto más oscura –aunque divertida- Tim Burton creó la animación El extraño mundo de Jack (The Nightmare Before Christmas, 1993), dirigida por Henry Selik, en la cual el personaje principal Jack Skellington que es el “rey” en Halloweentown un buen día conoce Christmas Town tomando por azares del destino el lugar de Santa Claus el día de Navidad, ocasionando el terror entre los niños terrestres debido a los tenebrosos regalos que ha dejado junto a los árboles.

Figura principal es también Santa Claus en Milagro en la calle 34 (1994) de Les Mayfield -remake del filme de 1947 dirigido por George Seaton y protagonizado por Maureen O’Hara, Natalie Wood y Edmund Gwenn– en la que la escéptica y práctica Dorey Walker (Elizabeth Perkins) ha enseñado a su hija Susan (Mara Wilson) que el mágico anciano que viaja en un trineo tirado por renos no existe, siendo refutada su posición por el bonachón Kris Kringle (Richard Attenborough) quien sin quererlo causa una discusión a nivel de opinión pública sobre la existencia de Santa. De igual forma, compartiendo el escepticismo de Dorey Walker encontramos al pequeño protagonista de El expreso polar (The Polar Express, 2004) -una animación en 3D digital dirigida por Robert Zemeckis-, quien es llevado al taller de Santa Claus a bordo de un mágico tren para que recupere la fe perdida.

Por otra parte y para concluir mencionaremos algunas cintas en las cuales si bien la Navidad no es el tópico principal, sí sus argumentos tienen lugar en estas fechas. En tal situación se encuentran por ejemplo la comedia romántica Mientras dormías (While you Were Sleeping, 1995) de Jon Turteltaub en la que la solitaria Lucy (Sandra Bullock) rescata a un hombre, Peter Callaghan (Peter Gallagher) de ser arrollado por un tren, viéndose después en medio de una confusión que le proporcionará una familia “adoptada” justamente en Navidad, al ser ella confundida con la prometida del accidentado.

Dejando muchísimas películas en el tintero como Mi pobre angelito (Home Alone, 1990, 1992), Mujercitas (Little Women, 1994), Sintonía de amor (Sleepless In Seattle, 1993) o El descanso (The Holiday, 2006), podemos aun así decir que la Navidad es un tema que acapara las pantallas de cine cada fin de año, recordándonos muchas de las cintas estrenadas que esta fecha significa mucho más que asistir a fiestas, dar regalos o disfrutar de las viandas navideñas, sino que consiste esencialmente en celebrar el Nacimiento del Niño Dios haciendo el bien a nuestros semejantes y compartiendo el tiempo que nos ha sido concedido con nuestros seres queridos.

FUENTES:

www.imdb.com

www.decine21.com

 

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