Y ahora resulta que le vamos a los malos: Villanos de T.V. V

De izq. a der. Jaime, Cercei, Joffrey, Ramsay, Olenna

De izq. a der. Jaime, Cercei, Joffrey, Ramsay, Olenna

De der. a izq. Walder Frey, Roose Bolton, Petyr Baelish y Tywin Lannister

De izq. a der. Walder Frey, Roose Bolton, Petyr Baelish y Tywin Lannister

Parte V

Por: Patricia Díaz Terés

Hay puñales en las sonrisas de los hombres; cuanto más cercanos son, más sangrientos”.

William Shakespeare 

Soberbia, avaricia, envidia, lujuria, ira, gula y pereza… cada uno de los siete pecados capitales tiene más de un digno representante en el universo creado por el escritor George R. R. Martin para su saga literaria Canción de hielo y fuego en la cual está basada la serie televisiva de HBO, Game of Thrones (Juego de Tronos). De este modo, en este modo en Poniente[1] es más difícil encontrar a un héroe que a un villano o antihéroe, resultando todo un reto por lo tanto la clasificación de los malosos.

En la entrega anterior mencionamos ya a los asesinos crueles e implacables, y comenzamos a revisar a los traidores, quedándonos en el pusilánime Theon Greyjoy (Alfie Allen), cuya vileza le está dada al personaje no solo por su soberana estupidez, sino por la traición hacia el muy digno Robb Stark (Richard Madden), quien era como su hermano, y posteriormente por su indecible cobardía.

Y al parecer los Stark tienen una cierta ley de atracción para las traiciones, siendo sin duda la más espeluznante de todas, aquella cometida por el nefasto señor de Los Gemelos, el vicioso, terrible y al parecer inmortal Walder Frey (David Bradley). En la serie podemos ver cómo el valiente Robb Stark cae rendidamente enamorado de la igualmente aguerrida Talisa Maegyr (Oona Chaplin), con quien se casa a pesar de haber prometido desposarse con una de las hijas de Frey. El orgulloso señor de Los Gemelos accede entonces a conformarse para su hija con el hermano de Catelyn Stark (Michelle Fairley) y tío de Robb, Edmure Tully (Tobias Menzies), señor de Aguas Dulces[2] tras la muerte de su padre. Pero Walder es un cúmulo de defectos –y por tanto fácil de odiar como villano-, pues es rencoroso, cobarde y mentiroso, además de ambicioso. Por tal motivo, cuando se entera de que su hija no será la reina del Norte, como le había sido garantizado, urde un plan cuya maldad no había tenido precedente en toda la historia de Poniente. Ayudado por el poderoso Roose Bolton (Michael McElhatton), vasallo de Robb Stark, mata a todos los Stark presentes durante el banquete nupcial que se desarrollaba en el castillo de los Frey –después de haber compartido con todos ellos el pan y la sal, tradición con la cual todo hombre, honorable o no, tenía el deber de proteger a sus huéspedes-  en el electrizante episodio conocido como La Boda Roja, encerrando a su nuevo yerno en la mazmorra.

Pero en la capital del reino, Desembarco del Rey, podemos encontrar ejemplares mucho más exquisitos para el crimen de la traición, siendo sin duda su máximo representante Petyr ‘Little Finger’ Baelish (Aidan Gillen) mejor conocido como Meñique. Este personaje se presenta ante el espectador de una manera ineludiblemente seductora, sus maneras zalameras no resultan molestas y su increíble astucia cautiva la voluntad del televidente. De este modo, aunque sabemos que ha sido responsable de la muerte de algunos de nuestros personajes consentidos, particularmente del honorable Ned Stark (Sean Bean), de cuya esposa, Catelyn, Petyr estaba perdidamente enamorado desde su juventud, resulta imposible odiarlo –y a veces incluso catalogarlo- como villano.

Ahora bien, lo cierto es que todo sentimiento, por puro que sea en su origen, es tergiversado en la persona de Baelish. De este modo, después de ayudar a los Lannister a despachar con los antiguos dioses al señor de Invernalia[3], y tras la muerte de la propia Cat a manos de los monstruosos Frey, traslada en cierto modo su afecto al retoño de su amada, la hermosa y ahora no tan ingenua Sansa Stark (Sophie Turner), quien a su vez ha derivado de un personaje tierno e inocente, a una jovencita astuta que ha debido aprender a mentir y guardar las apariencias para sobrevivir en casa de su desquiciada tía, Lysa Arryn (Kate Dickie), de quien sin miramientos Petyr se deshace –arrojándola a un abismo-, tras casarse con ella para conseguir el título de lord protector del Nido de Águilas[4] y por ende del Valle de Arryn.

Así, aunque sabemos que Baelish es un asesino mentiroso, convenenciero, ladino y egoísta, pero por alguna razón, nos es imposible enfocar en el nuestros más negativos sentimientos, contrario a lo que ocurre con Walder Frey. No obstante, si hay un villano digno de admiración en esta serie de televisión es Tywin Lannister (Charles Dance), patriarca de una familia también conformada casi por entero por villanos –con excepción del excelso personaje de Tyrion (Peter Dinklage), el cual se presenta como el más humano y brillante de todos los hijos del señor de Roca Casterly[5]-.

Tywin Lannister es ambicioso y calculador por encima de cualquier cosa, y acomoda su lealtad invariablemente con el ganador –razón por la cual apoyó a su yerno Robert Baratheon (Mark Addy) en la guerra para que este se hiciera con el Trono de Hierro-; además es un brillante estratega, guerrero implacable y prudente diplomático. La villanía de este personaje no aflora de sus bajos instintos, sino de su poderosa inteligencia, razón por la cual se hace atractivo en lugar de detestable. De igual forma, sabe acallar los escándalos surgidos en torno a sus gemelos, Jaime (Nicolaj Coster-Waldeu) y Cercei (Lena Headey), puesto que para él no hay nada más importante que el honor de su ilustre familia.

Sobre estos simpáticos gemelitos tenemos toda una lista de pecados que endilgarles, y es que ya desde el primer episodio de la serie nos enteramos que este par comete incesto, siendo los supuestos hijos de Robert BaratheonJoffrey (Jack Gleeson), Tommen (Callum Wharry) y Myrcella (Aimee Richardson), en realidad vástagos de Jaime Lannister. Pero ojalá fuese el incesto el mayor desliz de tan tiernos hermanitos. Muy por el contrario, Jaime se manifiesta como un hombre egoísta y miserable –perdidamente enamorado de su voluble hermana- al arrojar por la ventana –literalmente- al hijo de Ned Stark, Bran (Isaac Hempstead Wright), quien había descubierto sin querer el sucio secreto de los hermanos. Y aquí entramos otra vez en un problema, ya que conforme han pasado las temporadas, Jaime ha dejado de ser un villano, principalmente en el instante en que se arroja, armado con nada más que con su valor y habiendo perdido la mano derecha –él que era el mejor espadachín de los siete reinos-, ante un oso embravecido que está a punto de aniquilar a la hombruna Lady Brienne de Tarth (Gwendoline Christie) para la diversión de un hato de rufianes. De este modo, las acciones caballerescas del buenmozo Jaime hacen que el espectador olvide que es un asesino, ya que también salva a la misma dama de ser violada por los mismos que la habían puesto frente al oso.

Por su parte Cercei es una villana a la que la mayor de las veces tenemos ganas de arrojar igualmente por la ventana, como Jaime hizo con Bran; no obstante, esta mujer, aunque con una inteligencia destacada, dista mucho de tener la frialdad de su padre, provocando esta visceral nota –particularmente de soberbia- que pierda la cabeza en ocasiones y sus malévolos planes no lleguen a buen fin, para ventura de sus objetivos. Además, sabemos de ella que es una dama sumamente ambiciosa, pero sobre todo que ama en demasía a sus hijos, por quienes ha matado, engañado, traicionado y cometido las peores injusticias.

Ahora bien, si Cercei es un odioso personaje, su hijo Joffrey Baratheon se lleva las palmas, siendo por tanto un villano espectacular. Este niño, transformado en rey tras la muerte de su supuesto padre, Robert –asesinado por su linda y despiadada consorte-, despierta en cada fibra del espectador un odio e indignación que parecen no tener límite. El rubio infeliz es un villano ejemplar ya que es a la vez estúpido, cruel, voluntarioso, cobarde y prepotente, es decir, la antítesis de su distinguido abuelo, Tywin, que parece ser la única persona en todos los siete reinos ante quien el mocoso rey se doblega. De esta forma, Joffrey tiene en su conciencia –o debería-, que no en sus manos, la sangre del inocente hijo de un carnicero, amigo de Arya Stark (Maisie Williams), de Eddard Stark –a quien mandó decapitar en un “despliegue de poder”- y de la meretriz Ros (Esmé Bianco); sin contar con las torturas tanto físicas como psicológicas que infligió sin cesar a la pobre de Sansa Stark, a la vez que se divertía burlándose hasta el cansancio de su inteligentísimo tío Tyrion, quien en más de una ocasión le plantó cara valientemente; todo esto mientras lo vemos llorar como una bebita ante cualquier cosa que atente remotamente contra su persona, o encolerizarse desmedidamente ante cualquier demora en que sus caprichos sean escrupulosamente cumplidos.

Y como último y más magnífico villano de Poniente presentaremos al temible psicópata Ramsay Snow (Iwan Rheon) –ahora Bolton-, hijo bastardo del traidor Lord Bolton, quien en sus tiempos libres se divierte desollando personas, haciendo que los perros se coman vivos a sus cautivos, violando mujeres o despedazando poquito a poquito y de manera literal a sus enemigos. Así, por muy despreciable que haya sido la traición de Theon hacia Robb, los telespectadores no podemos de dejar de sentir aunque sea un rastro de pena cuando el hijo del hierro[6] cae en manos del morador de Fuerte Terror[7], pues el incendiario Ramsay lo desintegra tanto física como psicológicamente hasta que lo convence de que es menos que un animal, cuyo nombre es Hediondo, no Theon Greyjoy. A este personaje, a diferencia de Joffrey, quien acabó muerto en un tono purpúreo gracias a la brillantísima Reina de las Espinas, Lady Olena Tyrell (Diana Rigg), todavía no tiene su escarmiento y no sabemos si lo tendrá, pero por lo pronto es, para mi gusto, el más retorcido personaje de toda la saga escrita por Martin, y eso que para villanos, Game of Thrones, es un variado catálogo.

 

FUENTES:

www.imdb.com

[1] Lugar donde se desarrolla la historia.

[2] Hogar de la familia Tully, anteriormente gobernada por el finado Hoster Tully, padre de Catelyn.

[3] Ned Stark.

[4] Fortaleza inexpugnable en la que vivían Lady Lysa y su hijo Rob Arryn.

[5] Hogar de los Lannister.

[6] Theon Greyjoy procede de las Islas del Hierro, llamándoseles a sus habitantes hijos del hierro.

[7] Ramsay estaba encargado del hogar de los Bolton en ausencia de su padre.

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